Bastante adolorido se encuentra aún Rodrigo Fernández tras protagonizar un serio accidente el pasado 22 y 23 de octubre, cuando se disputaba el cuarto toro de la final del rodeo del Club Loncotoro en la Asociación Llanquihue y Palena. Esto en el seno de las competencias corraleras de la FEROCHI. Lo cierto es que fueron momentos tensos pero que ya están quedando en el pasado y, Dios mediante, la recuperación del jinete y criador va por buen camino.
“Adolorido todavía pero en general bastante mejor. Fue como si me hubiese pasado un tren por encima pero ya estamos recuperándonos. Los exámenes han salido todos buenos y las resonancias también”, declaró Fernández.
Tal vez por ello, el pasado fin de semana se dio cita nuevamente a Loncotoro para estar presente en la finalización de aquel cuarto animal. Recordemos que con dos colleras corrió esta instancia. Con una, los caballos, había llegado a 36 puntos y cuando corría la segunda se produjo el accidente.
“Debía estar presente porque de lo contrario corría el riesgo de perder la opción con los caballos que ya habían corrido los cuatro toros. Afortunadamente nadie nos pasó y pudimos ganarnos la final y, lo mejor de todo, completar la collera de caballos para los clasificatorios”, expresó Fernández.
La collera había llegado a este rodeo con 6 puntos en la temporada por lo que tras el triunfo quedan con16 puntos, requisito y listos para disputar los selectivos a Rancagua. Dentro de todo lo malo algo de suerte también, que se convierte en el mejor aliciente para retomar la carrera. |