Además del gusto por el Rodeo y el Caballo, al amor por la tierra colchagüina y otros menesteres que por lo demás no viene al caso develar, si hay otra cosa que tienen en común el periodista Vicente Pérez y el corralero Francisco Olea es haber pasado hace un par de meses por el quirófano a fin de corregir sus vapuleadas humanidades.
Lo cierto es que hoy día a ambos se les ve bastante bien. Con bastantes menos kilos que hace meses atrás, buen semblante y mejor ánimo - según ellos mismos confiesan - los colchagüinos se aprontan a vivir de mejor manera el resto de sus días, amén de un esfuerzo que les ha costado sangre, sudor y lágrimas.
Es por ello que este sábado, en el marco del rodeo del club San Rafael, ambos celebraron el alta médica que les otorgó sus respectivos equipos médicos y no encontraron mejor manera de hacerlo que con un buen brindis del siempre rejuvenecedor tintolio.
Felicitaciones entonces y bienvenidos nuevamente porque, como versa el dicho, por algo se empieza. |