Emocionado hasta las lágrimas se mostró Enrique Venturelli Castagnoli tras recibir un significativo homenaje, junto a otros ganaderos colaboradores, durante la ceremonia de premiación del rodeo Interasociaciones del Club Tirúa, disputado este fin de semana en los feudos corraleros de la Asociación Arauco.
Es que don Quique – como cariñosamente se le llama – vive duro momentos, producto de un cáncer estomacal que lo afecta hace más de un año pero con una fuerza y entereza propia del hombre de campo se dio cita hasta el rodeo de Tirúa para acompañar a los huasos araucanos durante la Serie Campeones.
Don Quique ha sido un hombre pro Rodeo, un colaborador incansable y ganadero generoso para que la fiesta linda se mantenga inalterable en nuestro país. Muchos clubes han sabido de su generosidad, entre ellos Cañete, Lebu, Toltén, Hualpín y Tirúa, a quienes siempre ha tendido una mano para dar vida, a lo que él califica – “el deporte más hermoso del mundo”.
“El Rodeo es el deporte de los hombres de campo y yo que nací en el campo y he vivido toda mi vida en él no puedo más que identificarme con todos los huasos. No sabe Usted el orgullo que siento cada vez que veo un Rodeo… todo esto es fantástico”, declara con su voz entrecortada.
Y sobre el homenaje que le brindó la gente del Club Tirúa señaló “estoy tremendamente agradecido por el gesto de esta hermosa gente porque siento que este puede ser mi último rodeo”, concluyó.
Tal cual aconteció en el Zonal Sur de Cañete del año pasado, ocasión en que recordemos, se descubrió una placa que bautiza la medialuna cañetina con el nombre de don Enrique Venturelli, los huasos del Club Tirúa no dejaron pasar la oportunidad para agradecer públicamente su gran aporte.
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