Serios malestares está provocando la designación de jinetes competitivos como Delegados de rodeos Interasociaciones en la zona Sur del país. Específicamente en la Asociación Llanquihue y Palena la molestia ha generado varios impasses y ha sido un tema de discusión al interior de las últimas asambleas de los clubes que integran esta agrupación.
Para ser más específicos, en el rodeo Interasociaciones del Club Llanquihue se generó un grave altercado a raíz de los privilegios que recibió Pablo Aguirre en su calidad de Delegado Oficial del rodeo, de parte del jurado Andrés Amor, quien – sin querer exculparlo – está amarrado al recibir la evaluación principal de parte del Delegado.
Lo cierto es que en el rodeo del Club Llanquihue, disputado en la medialuna de Puerto Montt, a fines de noviembre pasado, el equipo del criadero Doña Emma y los jinetes que lo acompañaban (ver nota del 25 de noviembre publicada bajo el título OLEADA DE COLLERAS DE RÍO CAUTÍN AL INTERASOCIACIONES DE LLANQUIHUE) habrían tenido un comportamiento poco decoroso a visitas decentes, vociferando que el Criadero Doña Emma tenía plata y que era un criadero grande.
No obstante, lo que más habría molestado a algunos jinetes (locales en su mayoría) habría sido que Pablo Aguirre dijo a otros jinetes que él completaba entrando al Cuarto Animal de la Serie Campeones, con lo cual se daba por satisfecho y, por ende, no le pondría en el último toro. No obstante, Aguirre – conocido en el ambiente como el Sata – no encontró nada mejor que ponerle y llevarse al cabo el segundo champion, llevando además de los premios, escarapelas y puntos y rechifla de parte de la afición local.
La actitud de Aguirre molestó a muchos, entre ellos, a Iván Gallardo Lyon, con quien se habría enfrascó en una fuerte discusión, involucrándose el seudo simpático pero si siempre pasado de revoluciones Rodrigo Urzúa, quien habría contribuido a que el ambiente estuviera bastante tenso.
Reprochable la actitud de este mal llamado equipo, demostrando que con un poco de poder en sus manos se vuelven de inmediato loquitos. Y peor aún son los representantes del presidente de la FEROCHI, quien de seguro no tiene idea ni menos de las cosas que pasan en su criadero. |